Años tras año, etapa tras etapa, los chicos crecen y cambian más rápido de lo que a veces quisiéramos. Cuando nos queremos dar cuenta, pasan a 1° Grado, en otro pestañeo egresan de 7° y acceden a la secundaria y de pronto, ya son jóvenes que quieren ir a la universidad.
Las anécdotas, las imágenes y los recuerdos de la etapa escolar van quedando en el pasado y poco a poco en el olvido. Aquí es donde se vuelven invaluables las fotos porque es cuando comienzan a relatar trozos de nuestra historia, porque nos muestran cómo éramos de niños, quienes eran nuestros compañeros y compañeras, nuestras sueños, de qué nos disfrazamos y los recuerdos regresan, se hacen presentes y resignifican nuestra identidad individual, pero también la identidad grupal, porque generalmente vamos al arcón de los recuerdos, cuando nos juntamos con amigos o con la familia.
Te propongo que no te lo pierdas, que no pases por alto la posibilidad que te estoy ofreciendo. Contáctame porque sin dudas le podemos dar forma a tu inquietud.